viernes, agosto 15, 2014

DESCUBRIMIENTO

Le llevó tiempo descubrir el excesivo tamaño de su sombra. Media vida tardó en darse cuenta de que la proyección de su cuerpo eclipsaba sus pasos, lo definía como el gigante que no era.
Claro, la costumbre de andar a puro mediodía, la ceguera inconclusa del amor no correspondido, los finales abruptos, todo lo que de impensado llevaba en su mochila de viajero circular, le impidieron volverse, darse vuelta, dejarse abrazar por él mismo hasta la asfixia.
No hubo cadáver que reconocer para sus deudos.

Sólo oscuridad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada